No me importa en qué forma, ni dónde ni cómo, pero escribir

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He estado en otra parte. No sé dónde, porque siempre eran los mismos lugares, pero sé que éste era uno árido, de poca vegetación, montañoso y perdido. Perdido de mí. Lloraba mucho, siempre lo he hecho y lo seguiré haciendo. Pero allí no llovía nada. No había cristales mojados, ni mar ni el aire salado y fresco de la mañana, ni siquiera el movimiento de un temblor que no fuera el simple quejido de algún suspirar. Y ¿cómo pretendía que no me temblara la voz, el pulso, la respiración? Si estuve a punto de ahogarme.

Y mientras tanto, tenía toda esta vida dentro. Sea verdad o mentira, drama y ficción, pero aquí. Siempre conmigo, solo que yo estaba en otra parte.

No he vuelto. Creo que no me gusta volver. Aunque siempre esté echando de menos, siempre tenga esta mirada nostálgica y parezca triste -o lo sea-. Aunque me canse, pero no pueda parar de pensar en el pasado y recrearme en él, incluso hasta rebozarme en los recuerdos como los cerdos en la mierda, ser uno de esos cerdos y comerme los cadáveres que yo misma me echo. A veces la nostalgia también es una ducha ardiendo que me deja la piel roja, o una mirada perdida en la que el té se me enfría en las manos, siempre heladas, y otras, una sonrisa que me sorprende, sin avisar y sin hacer ruido, pero dejando con ella un sabor agradable a interior. Aún así, no quiero volver, y desde luego no es lo que he hecho.

No he vuelto, y no creo que nunca lo haga. He caminado, me he caído y luego me he levantado, sacudido las rodillas y dejado correr la sangre por donde fuera que estuviera la herida mientras he seguido caminando. Eso es lo que me ha ocurrido, lo que me ocurre y no se detiene. No tengo la incómoda sensación de estar quieta en el tiempo, donde todo lo demás avanza excepto mis propios pasos. La tuve, y la reconocería como si un fantasma me mirara desde el espejo porque la temo. Tengo, en cambio, la incontrolable impresión de moverme a una velocidad de vértigo, que me marea, que me sacude y me agita, que me lleva.

Ahora estoy aquí. Y no quiero hablar en este momento -ni probablemente hasta dentro de mucho, hasta que me reponga- de los pasos que me han traído aquí. Ahora tengo hematomas, y me resulta incluso agradable y acogedor, en parte, este dolor. Tampoco quiero hablar de cómo llegaron a mi piel. Quiero hablar de un jueves en el que de repente salgo a tomar café, a hacer fotografías, a pasear, y una mujer canta una balada en el metro con una voz preciosa, le doy unas monedas y me dedica un Grasias, mi amor, que, por alguna razón, se me queda grabado. Quizá porque esa canción a veces la escuchábamos en el coche, porque es una voz de la nostalgia y del continuar. Y miro las fotografías que hice, veo una película, fumo algún cigarro prestado, garabateo anécdotas en mi diario. Y la canción que cantaba la mujer del metro sigue resonando en mi cabeza, como un momento que me pide que lo escriba, como si toda la ciudad me gritara de alguna manera silenciosa, palabras dichas en el murmullo urbano.

Y yo escribo.

Toda una vida

me estaría contigo

no me importa en qué forma

ni dónde ni cómo, pero junto a ti.

Toda una vida

te estaría mimando

te estaría cuidando, como cuido mi vida

que la cuido por ti.

No me cansaría de decirte siempre,

pero siempre, siempre,

que eres en mi vida ansiedad, angustia y desesperación.

Toda una vida,
me estaría contigo,
no me importa en que forma,
ni dónde, ni cómo pero junto a ti. 

4 comentarios en “No me importa en qué forma, ni dónde ni cómo, pero escribir

  1. Ay, Vero, es precioso. No te había leído nunca -o lo había hecho hace mucho o apenas te he leído.- de esta manera, y la verdad es que me gusta muchísimo. Me encanta, traenos más cositas así si puedes/quieres, porfa, porque llega muy, muy dentro.

    abrazos fuertes.
    (en la entrada anterior tengo otro avatar porque he entrado sin querer desde wordpress -que resulta que me acordaba de la cuenta y todo.- así que perdona el lío y la variabilidad de avatares)

    Le gusta a 1 persona

    1. Jo, pues en el blog que tenía hace un par de años (electrocardiodramas en blogspot) solo tenía textos literarios.
      Me alegra mucho, mucho que te haya gustado leerme así, lo valoro mucho para lanzarme a publicar más cositas de este tipo, que me suelo encontrar más inseguridades a la hora de mostrar estos textos. Seguramente vaya publicando de vez en cuando más de este estilo, relatos, pequeños guiones y poemas… 🙂
      ¡Muchas gracias! Y no te preocupes por eso, mujer.
      Muchos abracitos ♥

      Me gusta

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